Tigre empató 1-1 con Vélez en Victoria por la fecha 10 del Torneo Apertura. David Romero marcó para el local y Braian Romero lo igualó para el visitante en el segundo tiempo.
Con el ingreso de Serrago por el lesionado Saralegui, Tigre salió a la cancha en Victoria con una sola misión: imponerle las condiciones a un Velez que venía derechito. Y lo pudo hacer, recién a partir de los 15 minutos, después de un tramo inicial de pocas emociones, muchas faltas y demasiada congestión en el medio.
Santi López tuvo la primera para el Matador, la agarró de aire en el área y la pelota dio en el costado de la red. Lanzini respondió con un remate de zurda que Zenobio embolsó en dos tiempos sin problemas. A partir de ahí, emergió la figura de Bruno Leyes para sostener al equipo y recuperar varias pelotas para iniciar los ataques.
A los 27′, el Matador, que ya era más que el Fortín, se puso en ventaja. Córner de Álvarez desde la izquierda y gol de Romero. Fórmula calcada al 1-1 contra Gimnasia. En este caso, el Rulo le dio de taco. Tigre se volvió dueño absoluto del partido y apagó el entusiasmo de Vélez.
A los 37′, por una molestia, Romero tuvo que pedir el cambio e ingresó Oviedo. No pasó mucho más en la parte final y Tigre se dedicó a no desordenarse, aunque podría haberse puesto 2-0. Barrionuevo conectó un tiro libre bombeado de Santi López y la pelota se fue apenas desviada en el primer palo.
Dabove hizo ingresar a Garay por Moreno en el entretiempo, lateral por lateral. En los primeros 15′ del segundo tiempo, Tigre tuvo las más claras, dos en los pies de Serrago y otra de Garay desde afuera, pero la pelota era de Vélez, que por ahora no encontraba por dónde lastimar ni como. Cuando el local tenía el partido controlado, a los 22′ se pegó un tiro en el pie: mano insólita de Álvarez al disputar una pelota con Magallán, penal claro y Braian Romero lo cambió por gol para poner el 1-1.
Al ver que el Matador sintió el golpe del empate inesperado y que el desgaste físico pasaba factura, porque no sufría sobresaltos hasta el penal, Dabove mandó a la cancha a Manuel Fernández y a Medina para los últimos diez, afuera Santi López y Serrago, de correcto partido ambos.
No le quedaron piernas a Tigre para los últimos minutos y se notó. Intentó acorralar al Fortín con centros poco precisos y nada más. No volvió a patear al arco con claridad y el empate se terminó consumando, aunque hubo un último minuto de locura donde casi lo ganan los dos: Montero le ahogó a Russo el último remate del partido, Rey Hilfer dejó la contra y Valdes casi lo gana para Vélez. La sensación es que el Matador perdió dos puntos, ya que no pudo ubicarse como el único líder de la zona. Quedó a una unidad de Independiente Rivadavia.
En la próxima fecha recibirá a Argentinos Juniors, el domingo a las 22 horas.



